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Diario de una empresa: El baño (I)
Envuelto en papel higiénico y dejado en: albañil , baño , local
Queda demostrado que no sirvo como albañil. Veamos:
- Me ha salpicado hormigón en un ojo.
- Llenando un capazo de agua, en vez de cerrar la llave de paso, la he abierto a tope y me he mojado todos los pantalones. En la radio sonaba "Algo Pequeñito", lo que ha producido que el hombre maza haya aportado un "algo meadito... uououooo" muy gracioso.
- Ni puta idea de mantener una barra recta mientras aguanto un nivel (aparato para saber si algo está perpendicular al suelo o a otro plano)
- Mucho menos coger un puñado de yeso rápido y lanzarlo contra la barra para que quede sujeta. Perece mentira pero hay que tener bastante maña.
- Manejar una hormigonera eléctrica es imposible. Pesa un cojón cuando está llena, si la inclinas mucho, se llena todo de hormigón menos el capazo donde debería caer.
- Hacer hormigón no es para mi, medio saco de cemento y tres de arena es algo fácil, pero echarle el agua adecuada está fuera de mis posibilidades.
- Me faltan fuerzas para subir el capazo al andamio. Y los sacos en general pesan medio huevo de los mios.
- He estado a punto de echar yeso rápido en la hormigonera en vez de cemento... por lo visto tampoco se leer.
Esto empieza a tener forma!!




