Imagino quién me lee...

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Globalización, estamos tan acostumbrados a esta palabra que ya no sorprende nada. Por ejemplo, no sorprende que este blog tenga 5 lectores en Arabia Saudí (seguramente son servidores que rastrean la red, o puede que sea un capítulo de "Españoles por el mundo"), o que se me lea asiduamente desde La Victoria, Perú, o desde San Francisco y Los Angeles, USA, por poner los casos más alejados, porque también desde Nuremberg, Alemania hay alguien que asiduamente me lee.

Me gustan saber estos datos, me producen curiosidad y despiertan mi imaginación... Algunos creo tenerlos claros, por ejemplo, se quien me lee desde San Cristóbal de la Laguna y me imagino alguna de Madrid y Valencia, pero quién me lee desde Perú y qué opina de lo que digo a chorrocientosmil kms de distancia, eso es una incógnita.

Por eso me encanta haber descubierto Google Analitics, porque si te gustan las gráficas, este es tu paraíso. No voy a entrar en que con este servicio, Google no hace otra cosa que recabar más y más información de los consumidores para luego bombardearte de manera directa o indirecta con publicidad, que es de lo que viven, pero hay que reconocer que es completísimo. Por ejemplo, que quieres saber cuanto tiempo ocupan en cada visita tus lectores, pues ahí lo tienes (2m y 46s de media), que quieres saber si tus lectores son nuevos o recurrentes, fácil (37,48% de nuevas visitas). Que te gusta conocer los navegadores, Sistemas Operativos o la velocidad y tipo de conexión a internet que usan... pues haces click (56% Firefox, 83% Windows, 35% ADSL). Hasta las resoluciones de pantalla en las que me ven (28% 1024x768).

Mira que me lo paso bien mirando las estadísticas y me motiva comprobar que la gente responde cuando escribo... pero me asalta un deseo... con tantas personas viéndome (100-150 páginas vistas diarias), cómo me gustaría conocer sus opiniones...

Yo juzgo, tu juzgas, el juzga. Nosotros juzgamos, vosotros...

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En muchas ocasiones me han recriminado que (pre)juzgo a la gente, enseguida encasillo a alguien por una frase o una opinión. Esto es una tendencia que viene de la mano de los que protegen el respeto. En cambio, me considero una persona bastante respetable y respetuosa, pero si acepto que juzgo a la gente tendría que aceptar que soy un intolerante. Y en cierto modo lo soy, soy intolerante con la intolerancia y reconozco que tengo una muy buena opinión de mis capacidades y eso me lleva a cometer errores de perspectiva (la prepotencia es lo que tiene), pero no creo que juzgar/encasillar a alguien sea algo, a priori, reprochable.

Porque vamos a ver, ¿qué es lo que llamamos "primera impresión" sino un tipo de encasillamiento? Numerosos currículos acaban en la basura porque no lleva foto o existen incorrecciones que normalmente nada tienen que ver con el desempeño del trabajo al que optan. Cuando alguien lleva las manos en los bolsillos en un supermercado es fácil pensar que está robando. Cuanto más oscura es la persona con la que nos cruzamos, más creemos que puede ser un delincuente. Cuanto más guapa es una mujer, más tonta parece. Pero no hace falta irse a casos muy complicados. Si un hombre viste con traje elegante, creemos que tiene dinero. Si una mujer pierde los nervios regañando a su hijo, creemos que es una mala madre y si no lo regaña cuando molesta, entonces creemos que es una madre peor. Y así miles y miles de ejemplos.

A mi novia no le gusta ningún hombre

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Es la conclusión a la que he llegado después de decirle mil veces cosas como

-Mira que tiarrón, menudo cuerpazo...
-Pse, no me gusta.
-¿Y ese?
-Qué va... tiene cara de niño
-Y qué tal ese, el de la barba de 3 días, ese no tiene cara de niño
-Uf, qué dices, ni de coña, no puede estar más hinchado
-Joder tía, alguno tiene que gustarte... ¿Cómo te gustan?
-No se, o me gustan o no me gustan
-Pero te fijarás en algo, digo yo...

Pues que no, que lo de ella es como una inspiración espiritual, porque ya me diréis, a las personas nos entra la gente por la vista y en tu subconsciente se analizan los datos que cada centésima de segundo registran tus ojos. Sin darte cuenta, capturan y almacenan datos, tu cerebro construye pros y contras y ejecuta un movimiento en la boca y cuerdas vocales que al soltar el aire de los pulmones se convierte en  una sucesión de palabras que conforman una frase a la que denominamos opinión.

-A ver, en qué te fijas en un tío cuando lo ves... la cara, el culo... el paquete...
-No lo se, el conjunto
-Pero habrá algo que te llame la atención. No te va el rollo cara de crío, veamos... Richard Gere?
-No
-Hummm... Brat Pitt?
-Si, ese si...
-¿Pero no tiene cara de crío?
-Pero es Brad Pitt...

El Asesino Horriblemente Lento con el Arma Extremadamente Ineficaz

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Hoy estoy nervioso. Es posible que hoy mismo firme El Jueves firmo el contrato del local que me va a dar de comer, por lo menos, durante el próximo año. Pero no hay nada mejor que el humor para soltar un poco de ansiedad, así que hoy os traigo uno de los mejores vídeos que he visto por la red.

Feliz lunes :)


De gatillazos y problemas sexuales (II)

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Frases para usar en caso de gatillazo:

-Me intimidas

-Me gusta llevar a mi el ritmo

-No quiero que nuestra amistad cambie por el sexo

-Esto no me había pasado nunca

Inciso:
Cuando uno tiene un gatillazo la mujer lo primero que piensa es que no te gusta lo suficiente (no te parece atractiva) o que no es suficientemente hábil. Es decir, se vuelven inseguras y entran en una dinámica similar a la del hombre. Como no se atreven a decírtelo directamente, prefieren preguntar si te ha pasado con otras, lo que significaría que el problema es tuyo y no de ella. Lo que no se dan cuenta es que el hombre está pasando una vergüenza terrible, se siente humillado y si reconoce que le ha ocurrido antes, significa aumentar exponencialmente su propia humillación, así que nunca lo reconocerá, ella seguirá en su dinámica "soy fea" y nunca encontrarán un punto en común desde donde construir la confianza. Solo habrán unos pocos a los que nunca les habrá pasado y a esos se les notará en la cara que de verdad nunca antes había ocurrido. Por supuesto, habrá casos de hombres que follen con mujeres que no les gusten, pero yo no los conozco.

De gatillazos y problemas sexuales

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¿Por qué será que siempre me meto en conversaciones sobre sexualidad y problemas sexuales? Pues porque los he vivido todos. Mi vida sexual empezó tarde, tuve la mala pata de enamorarme siendo un chaval de 15 años de una chica mayor que yo y católica hasta la medula, por lo que para meterle mano casi había que pedir cita por escrito. Por aquel entonces yo era un chico sin personalidad ninguna, iba imitando a unos y otros, según mi entorno, y en el fondo vivía entre la desidia de no encontrar mi sitio en el mundo y el miedo de que alguien supiera de mi inseguridad.

Durante 5 largos años me amoldé a esa chica, cambié mis gustos por los suyos y a escondidas saciaba solo algunas de las cosas que siempre me gustaron (como fumar canutos). Al final de nuestra relación yo había dejado de ser yo para ser lo que ella quisiera que fuera (ojalá pudiera expresarlo más claro). Por ejemplo, un día me dijo entre sollozos, que se había dejado besar por otro tío y que le había gustado y a mi no se me ocurrió hacer otra cosa que decirle que no se preocupara que encontraríamos la solución. Por aquel entonces no comprendí por qué me recriminó que ni siquiera me hubiera enfadado con ella. Es complicado, lo se, ¿cómo se puede llegar a ese punto? No tenia sangre en las venas.

Un verano, estando de vacaciones con mis padres, me di cuenta de que no la echaba de menos, al contrario, me sentía liberado de sus problemas que yo hacía que fueran mios (era bastante depresiva) y que en definitiva, me sentía mejor sin ella cerca. Ese fue el fin. Me hundí completamente y pasé solito una bonita crisis de identidad, sin saber quien era ni lo que me gustaba, fui dando bandazos de un lado para otro.

Apareció una chica, muy guapa, extrovertida, compartimos problemas mentales una noche y se me echó encima. Yo era un chaval de 20 años con una crisis de identidad y ella, a mi parecer, muy experimentada. Fue horrible y acabé diciendo una mentira y llorando... (poner aquí adjetivo personalizado: patético, estúpido...)

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